Ricardo Puntes – Copywriter

Casi nunca es el motivo que imaginas.


No es que necesites mejorar tu producto.

O que tu equipo de trabajadores multidisciplinar esté mal.

Y menos que tus grandes oficinas deban ser más grandes.

El motivo por el que tu comunicación no te permite conseguir clientes nuevos es otro.

El motivo es más profundo, está más adentro.

Salimos de lo superficial para entrar donde está el motivo real: el dolor que nos mueve a comprar una cosa y no la otra.

Detectar el motivo, el dolor y usarlo para que trabaje para ti.

No para manipular o engañar al cliente. Eso lo dejo para otros.

Descubrir lo que mueve al cliente a comprarte es darle la oportunidad de gozar de lo que ofreces y, a ti, de obtener los beneficios que mereces.

Todo esto es de lo que hablo en mi newsletter a diario.

No de lo que mereces. Eso solo lo sabes tú. Hablo de cómo transmitir a tu cliente que lo más inteligente es elegirte a ti y no a tu competencia.

Con ejemplos reales que puedes aplicar justo después de leerlos.

Hablo de cómo hacer que tus palabras sean la música que marca el paso de la entrada de las ventas.

Voy a lo profundo, porque funciona, y huyo de lo superficial, que solo rellena.

Si lo profundo es para ti, rellena el formulario.

Si todavía no sabes si esto es para ti, puedes entrar y mirar.

Es gratis.

Y si no te convence, te puedes dar de baja más rápido de lo que te has suscrito.

Te veo dentro. O no. Tú eliges.

Te dejo aquí un fragmento de un email que mandé hace poco.

Así ves por dónde van los tiros antes de entrar, si quieres entrar, claro.

A lo mejor solo vendo humo.

Júzgalo tú mismo.



Asunto: La falta de personal puede ser rentable


A veces buscas una cosa y te sale otra que llevas tiempo buscando.


Pues hay quien busca trabajadores y le salen clientes.


¿Cómo?


Ahora te cuento.



Este truco de persuasión lo descubrió hace ya algún tiempo un restaurante que hizo publicidad para buscar trabajadores y le salió doblemente buena.


Puso algo parecido a esto:


“Debido al aumento de clientes, nos vemos obligados a hacer publicidad para buscar camareros y cocineros para nuestro restaurante. Si te interesa trabajar con nosotros, llama aquí.”



Bien.

Según se cuenta, las ventas aumentaron un 25 por ciento durante el tiempo que estuvo activa la publicidad en busca de personal.


Puede parecer suerte o algo aleatorio, pero esconde algo más interesante. Algo que puedes usar tú en tu negocio y así matar dos pájaros de un tiro.


Porque, falta personal, sí. Pero también faltan clientes.


Y cuando por fin llegan los clientes, entonces resulta que no tienes manos suficientes para atenderlos.


Maravilloso todo.



Espera, ¿qué te contaba?


Ah, sí.


En el anuncio suceden tres cosas poderosamente sutiles:


Primera: dejan caer que lo hacen bien sin presumir de calidad, sin sacar pecho por tener el mejor producto del mercado y sin contarte que van a pescar el pescado con las manos cada mañana. Vamos, que la calidad se deduce sola.


Segunda: dan por hecho que va mucha gente, por lo que automáticamente piensas que debe ser un buen lugar donde ir a comer. Si tanta gente va, algo bueno tendrá, ¿no?


Tercera: muestran una falta de necesidad clarísima. En ningún momento están pidiendo que alguien compre, reserve o vaya a cenar. Y esto, posiblemente, es lo más importante del anuncio.

….

No sería justo enseñarte todo lo que recibieron los que sí están dentro, ¿no?


Pues nada.

Si crees que recibir un consejo como este a diario te puede servir, aquí tienes el formulario.

Día que estás fuera, consejo que te pierdes.